¿CÓMO VUELVO A LA RUTINA?

Se acabaron las fiestas y tenemos la necesidad de restablecer la rutina en nuestros hábitos saludables. Todos oímos hablar de dietas depurativas, alimentos desintoxicantes, ayunos, etc. Me quiero centrar en el AYUNO. En estos días es bastante  común muchos recurran a esta práctica para quitarse toxinas y peso.

Lo primero decir que un AYUNO no sirve para adelgazar.  Con un ejemplo lo vamos a ver claro. Hace tiempo una mujer mulsumana  vino a verme para adelgazar y estaba en pleno Ramadán, me preguntaba porqué  siempre cogía peso en este período.

Le expliqué que aunque estuviese todo el día sin comer, el tomar alimentos por la noche sin límite y muchos de ellos con una carga glucémica alta y teniendo en cuenta que a partir de las 18 hs. nuestro metabolismo se ralentiza, el resultado más lógico era coger peso.

Lo mismo ocurre si después del ayuno volvemos a los málos hábitos previos al ayuno. Si seguimos comiendo azúcares, grasas, alcohol, etc. sin control, volveremos a coger el peso perdido o incluso más.

¿QUÉ OCURRE CUANDO AYUNAMOS?

  1. Estómago: reduce la producción ácida.
  2. Hígado: donde almacenamos las reservas de energía (el glucógeno). Durante el ayuno el hígado rompe el glucógeno almacenado y glucosa al torrente sanguíneo, asegurando así el nivel de glucosa sanguínea.
  3. Vesícula biliar: concentra la bilis durante el ayuno, preparándose para la siguiente comida.
  4. Páncreas: disminuye su actividad: no se produce insulina y también se reduce la producción de jugos digestivos
  5. Intestino delgado:    no produce los jugos habituales.y se observan contracciones regulares una vez cada 4 horas.
  6. Intestino grueso: dónde se absorbe más cantidad de agua de la comida ingerida, y junto a los riñones es importante en el balance hídrico.

La principal prioridad en el ayuno es que no falte glucosa al cerebro y eritrocitos que son dependientes de la glucosa. El músculo tras agotar rápidamente las reservas de glucógeno propio, usará sus grandes reservas de triglicéridos y ácidos grasos obtenidos de ellos, incluso los cuerpos cetónicos, antes de recurrir al peligroso uso de sus propias proteínas y aminoácidos que tendría su símil en la familia que arruinada, quema su mobiliario para calentarse en invierno, momento que nunca debería ocurrir.

Por lo tanto, y dado que vemos que se producen cambios importantes en nuestro organismo y que pueden conllevar riesgos, recomiendo no hacer locuras y seguir las siguientes recomendaciones;

  1. Si tenemos algún problema de salud de cualquier índole, tomamos medicamentos, estamos bajo peso, PEDIR SIEMPRE ASESORAMIENTO PROFESIONAL.
  2. No utilizarlo como dieta adelgazamiento, no funciona; al restablecer nuestra alimentación habitual volveremos a coger peso.
  3. Si tenemos algún trastorno de conducta alimentaria NO HACERLO.
  4. Hacerlo en momento que disminuya nuestra actividad física; vacaciones, fines de semana, etc. Un balneario o centros especializados si podemos permitírnoslo sería una opción muy recomendable.
  5. No lo recomiendo a la gente joven, si hay anemia o un estado energético débil.
  6. Muy importante para hacerlo bien  hay que  entrar y salir del ayuno con una dieta determinada, pide ASESORAMIENTO evitarás riesgos.
  7. Al terminar el ayuno hay que MANTENER UNA DIETA SALUDABLE Y EQUILIBRADA, volver a los malos hábitos que es lo que hace la mayoría produce un estrés metabólico brutal al organismo.

Como soy una catacaldos, hice ayuno durante 5 días cuando era estudiante de naturopatía, siguiendo todos los protocolos necesarios de como entrar y salir. Yo escuchaba a mis compañeros como después de ayunos de 15 días se encontraban con más energía e incluso más lucidez mental.

Mi experiencia no fue positiva. Siempre he tenido tendencia a la anemia y aunque en ese momento mis análisis eran buenos, el ayuno me debilitó. Lo hablé con un profesor y llegué a la conclusión que el ayuno no era para mí.

Aprendí que la rutina en mi alimentación es lo que verdaderamente me aporta salud. Al cuerpo le encanta la rutina, agradece tomar a diario, frutas, verduras, proteínas vegetales, frutos secos, y los excesos dejarlos para momentos puntuales. SIGUIENDO UNOS HÁBITOS SALUDABLES, ENTIENDO NO SE NECESITA EL AYUNO.

Si después de las navidades te has pasado “tres pueblos”, es probable te venga bien. Hazlo en fin de semana o lo que se llama 1/2 ayuno, por ejemplo no cenar. Te resultará más asequible,  pero si tienes dudas;

PIDE ASESORAMIENTO Y NO CORRAS RIESGOS

 

 

 

 

2 comentarios sobre “¿CÓMO VUELVO A LA RUTINA?

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  1. es una información valiosa para comprender la importancia de la alimentación y como se manifiesta tanto en nuestra calidad de vida como en nuestro ánimo, así que espero que sigas trasladando al blog estas sanas aclaraciones de los distintos y variados aspectos de la alimentación

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