PODEMOS DISFRUTAR DE LA VIDA, COMIENDO MENOS

Zahara de los Atunes 2012.JPG

Viendo el otro día un programa de televisión cuyo título era “COMER HASTA REVENTAR”, que hablaba de  restaurantes cuya oferta gastronómica son las grandes raciones a bajo precio con concursos incluidos ;”¡si te comes una hamburguesa de 750 grs. no pagas!” y como este modelo de negocio  está creciendo muy rápido por su gran demanda,  me llevó a pensar que este tipo de conductas en la población  obligan  a una reflexión.

En mi opinión demuestran que estamos perdiendo el llamado instinto de supervivencia, que vela por el sustento y mantenimiento de la vida. Comer de esta forma absurda nos lleva a la enfermedad y muerte.

En los humanos las membranas celulares tienen en sus componentes grasos un punto intermedio entre la grasa saturada (tipo manteca) y la muy insaturada (como el aceite de pescado, que se oxida más rápidamente). Entre los dos, la actividad oxidativa y la resistencia de la membrana a la oxidación, marcan la fecha de caducidad de la especie.

Según expertos en envejecimiento un desajuste en esos dos parámetros son clave para el desarrollo de enfermedades asociadas a la edad, como  son las cardiovasculares, las neurodegenerativas o las que desarrolla la diabetes. Pero, bien llevado y siempre que un cáncer o una enfermedad de origen genético (o un accidente) no cambie la situación, una buena parte de la humanidad podría actuar contra el desajuste.

Otros estudios científicos sobre los efectos de la dieta restrictiva en ratas y monos  demuestran que el secreto de la eterna juventud no está en pócimas ni píldoras mágicas  reside, simplemente, en una menor ingesta de calorías y la actividad física moderada. Los humanos industrializados están comiendo entre 3 y 4 veces más de los necesario.

La alimentación restrictiva reduce el riesgo de los males asociados al paso del tiempo y prolonga la vida.

Sin estudios científicos cualquiera de nosotros puede observar como no existen abuelos longevos con sobrepeso, todos son delgados y si les preguntamos sobre su secreto nos contestarán “COMER POCO”.

Cuando somos niños y adolescentes nuestra demanda calórica es alta porque nuestro organismo está en pleno desarrollo y construcción de tejido, pero una vez alcanzada la edad adulta, la ingesta calórica debe ir disminuyendo;

 ¡No es lógico que con 50 años comamos como  chavales! . La tasa metabólica disminuye con la edad y la pérdida de masa muscular.

Y a la afirmación muy extendida de ” hay que disfrutar de la vida y de algo hay que morir” siempre contesto:  todos nos moriremos, pero yo no quiero ser un enfermo crónico, anquilosado y dependiente y

LA VIDA SE PUEDE DISFRUTAR DE MUCHAS MANERAS, NO SOLO COMIENDO.

MIRA A TU ALREDEDOR, EXISTEN MILES DE MOTIVOS QUE TE HARÁN SENTIR BIENESTAR, PON ATENCIÓN Y SEGURO LOS ENCONTRARÁS

 

 

 

 

 

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: